REFLEXOLOGÍA PODAL

La reflexología opera a través de las zonas reflejas o puntos nerviosos interconectados con zonas alejadas del cuerpo. Cada órgano del cuerpo tiene un punto preciso en el pie, que es su reflejo y desde el cual puede ser estimulado. Tiene un gran valor preventivo ya que equilibra la energía del organismo y por lo tanto contribuye a evitar males posteriores.

Al presionar la zona refleja de un órgano éste experimenta dolor o sensibilidad, mediante lo cual sabemos en forma exacta que órgano está funcionando correctamente y cuál tiene deficiencia, alteración o bloqueo, lo cual se traduce en enfermedad, debido a la acumulación de toxina y de tensiones.

Cuando se efectúa el masaje en las zonas reflejas de los pies se produce una activación, lo que se traduce en una mayor irrigación sanguínea, aumentando el transporte de un conjunto de sustancias nutritivas, oxígeno, energía, hormonas, anticuerpos y contribuye a la eliminación de las toxinas del organismo.

Se integra a través del sistema nervioso central y de las vías nerviosas del sistema nervioso autónomo.

Debe entenderse la sesión de reflexología como una ayuda a reestablecer el equilibrio, disminuir el dolor e incrementar la salud en general.